Ahora sí hay competencia: notas sobre Óscar 2022 con pronóstico inevitable

Ahora sí hay competencia: notas sobre Óscar 2022 con pronóstico inevitable

Después de años de vacas flacas y la transparente intención de privilegiar agendas de intachable corrección política antes que el cine, la Academia de Artes Cinematográficas de Estados Unidos ha tenido la fortuna de encontrarse con un buen año. En la pesca hay algo de marmaja oportunista (No miren arriba), de dosis de “sintámonos bien” (feel good movie: CODA: señales del corazón), complacencias a la espectacularidad industrial (Duna) o películas que cumplen con creces las tarifas minoritarias (Rey Richard: una familia ganadora) y, bailables aparte, ecos de nostalgia (Amor sin barreras). No obstante, ahora hay incluso películas valiosas para la inclusión; hay variedad, diversidad, y hasta calidad: hace mucho, mucho tiempo que no se consideraban películas tan buenas en la categoría a mejor película. Desde que la cantidad se abrió ¿por motivos de diversidad?, y se ampliaron las ternas originales a mejor película de cinco a diez (o menos: ha habido años de vacas flaquísimas), no se había visto que cuatro fueran verdaderamente grandes películas.

El año anterior Óscar convocó a una de sus categorías inclusivas (que podríamos llamar “la sección oriental”) una película valiosa pero no sobresaliente (Minari); ahora se encontró con una joya: Drive My Car. Pero si el año anterior descubrió la maravilla de El sonido del metal, ahora la oferta de la sección de discapacidades auditivas no fue tan generosa, por lo que postuló una cinta que está a medio camino entre la convencionalidad y la sinceridad, entre el indie y la industria, con un guión que se nutre con ganas del cliché (y a veces no va más allá de él) pero tiene algunas dosis de frescura y algunos pasajes conmovedores: CODA: señales del corazón. En la sección afroamericana las cosas no pintan mucho mejor: Rey Richard: Una familia ganadora tampoco es una obra maestra. Hace algunos años no sé si las dos últimas hubieran tenido espacio en la terna a mejor película.

La competencia está en otra parte, en las cintas que rebasan la medianía y apuntan a alturas respetables: Belfast, El callejón de las almas perdidas, Licorice Pizza, Drive My Car y, en menor grado, El poder del perro. No resulta sencillo definir cuál es la mejor. Incluso desde los parámetros que me parecen adecuados para valorar una película (técnicos, narrativos, temáticos) o tratando de pensar como pensaría un jurado de un festival de cine. Me temo que El callejón de las almas perdidas de Guillermo del Toro no ganará ninguno de los premios principales. Creo que saldrá con un par de “premios de consolación”: diseño de producción y vestuario. Pensando como Óscar anticipo que sólo la película dirigida por Jane Campion tendrá posibilidades. No me parece la mejor de esta subcategoría.

Vayamos ahora a los pronósticos “pensando como Óscar”, es decir, con oportunismo ideológico, cumpliendo agendas políticas de impoluta corrección –of course–, obedeciendo a cuotas y tratando de quedar bien con todos (en último lugar con la calidad cinematográfica, dicho sea de paso):

Mejor película

Algunas están convocadas para lucimiento de Óscar –como las ubicadas en la verdadera competencia–, que suele darse ínfulas al incluir películas del mal llamado “cine de arte”. Pero difícilmente se llevarán la estatuilla. Presumo que la ganadora estará entre El poder del perro y Rey Richard: una familia ganadora. Creo que Óscar se inclinará por la cinta que da cuenta del ascenso de las hermanas Williams.

Mejor director(a)

Jane Campion, por El poder del perro.

 

Mejor director(a) de fotografía

En esta sección hay, también, harta competencia, desempeños virtuosos. Imagino que ganará Ari Wegner, por El poder del perro.

 

Mejor guión original

¿A quién se le ocurrió nominar No miren arriba? Creo que es un mal chiste. A mí me encantan Licorice Pizza y Belfast. Pero no me sorprendería que se lo lleve Rey Richard: una familia ganadora.

 

Mejor guión adaptado

La inclusión de CODA: Señales del corazón es sorprendente, pues es un guión de una medianía inocultable. Yo me inclinaría por Drive My Car, pero imagino que lo obtendrá El poder del perro.

Mejor edición

Joe Walker, por Duna.

 

Mejor sonido

Tod A. Maitland, Gary Rydstrom, Brian Chumney, Andy Nelson, Shawn Murphy, por Amor sin barreras.

 

Mejores actores

Para no variar, repliquemos lo que ya premió el sindicato de actores, pues por lo general Óscar hace eco de él:

Actor: Will Smith, por Rey Richard: una familia ganadora.

Actriz: Jessica Chastain, por Los ojos de Tammy Faye

Actor de reparto: Troy Kostur, por CODA: Señales del corazón

Actriz de reparto: Ariana DeBose por Amor sin barreras

Mejor película de animación

Luca de Enrico Casarosa y Andrea Warren. No dudaría que se lo dieran a Jared Bush, Byron Howard, Yvett Merino y Clark Spencer, por Encanto.

 

Mejor película en lengua extranjera

Aquí también la competencia está brava. Como dudo mucho que Drive My Car gane algo en las demás secciones a las que fue nominada, éste será su premio de consolación. Yo se lo daría a Fue la mano de Dios de Paolo Sorrentino.


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