Unidos: ¿ya perdimos a Pixar?

Con cada nueva entrega se hace evidente que la cantidad se sigue comiendo a la calidad, y que la apuesta por la taquilla está llevando una iniciativa maravillosa al adocenamiento: desde que Pixar pasó a manos de Disney las películas del estudio de la lamparita han perdido agudeza y originalidad; los riesgos se han limitado –para empezar, con la eliminación de cortometrajes al inicio de las funciones– y dejan ver rasgos del estudio del ratón Miguelito. No obstante, algo sobrevive de las maravillas del Pixar de antaño.

Unidos (Onward, 2020) acompaña a los hermanos Ian y Barley, dos elfos que viven en un mundo habitado por dóciles y civilizadas figuras míticas. El mundo ha perdido la magia, y unicornios, dragones y centauros –entre otros miembros de la fauna fantástica– se comportan como humanos adiestrados. En el cumpleaños de Ian, los hermanos tienen la posibilidad, hechizo mediante, de regresar de la muerte por un día a su padre. Pero el artilugio se interrumpe a la mitad, por lo que los hermanos y las piernas de su papá inician una aventura contra reloj para concluir lo iniciado.

El responsable de la realización de Unidos –y corresponsable de la escritura– es Dan Scanlon, quien ha estado vinculado en diferentes roles con Disney y posteriormente con Pixar; es, además, realizador de Monsters University (2013). El cineasta apuesta por un diseño visual llamativo y sugerente: construye un mundo que se parece demasiado al nuestro pero habitado por seres míticos coloridos y extravagantes. Propone un frenesí visual y rítmico que sólo en escasos momentos ofrece reposo. Pronto las maravillas del diseño se malgastan, y la película presenta matices de estridencia, como es habitual en Disney.

Unidos posee un mensaje, una moraleja, que es significativa, oportuna y pertinente. Nos invita a no perder de vista lo inmediato por lo idealizado (los sueños), a regresar a lo que somos (recuperar la magia) y que la urbana vida moderna ha adormilado; nos recuerda el rol y el valor de los que nos acompañan en la ruta de la vida. (Como diría John Lennon: “La vida es eso que te pasa mientras estás ocupado haciendo otros planes”.) En la ruta hay apreciables dosis de emotividad y de humor, pero la aventura que empuja la sustancia no ayuda mucho. Porque la propuesta se parece mucho, tal vez demasiado, a películas que han visitado mundos míticos y fantásticos con fortuna y han dejado “la vara muy alta”, como los títulos que conforman las franquicias de El Señor de los anillos y Harry Potter. Así, Unidos, si bien es entretenida, se queda corta en narrativa e inventiva y sabe a déjà vu. Pixar lleva una racha negativa poco alentadora. ¿Será que ya los perdimos?

 

Calificación 65%

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