Cine negro VIII: The Stranger

Por Alejandro Estrada

La sinopsis que ofrece el crítico Leonardo García Tsao* de El extraño (The Stranger, 1946) de Orson Welles me parece suficiente. Previo a la aclaración que dice: “Filmada en Hollywood en 1945. Estrenada el 25 de mayo de 1946 en los Estados Unidos”.

“Sinopsis: El inspector Wilson, de la Comisión de Crímenes de Guerra, es enviado a la ciudad de Harper, Connecticut, con el objetivo de desenmascarar a un oficial nazi, Franz Kindler, que trabaja como maestro de escuela escondido bajo el nombre de Charles Rankin. Al mismo tiempo, llega a Harper un excolega de Kindler llamado Meinike; Kindler lo estrangula en un bosque para evitar que revele su verdadera identidad. Wilson va reuniendo pruebas que confirman sus sospechas sobre los antecedentes de Ranklin; la exhumación del cuerpo de Meinike convence a Mary Longstreet, reciente esposa de Kindler, de que el inspector tiene la razón. Kindler intenta asesinarla pero Wilson interviene y el otrora oficial nazi muere al caer desde la torre del reloj.”

Como dijimos, es suficiente, pero no dice mucho. Tal vez la mal denominada ficha técnica diga algo más. En realidad son los créditos básicos. Los podríamos tomar de muchas fuentes, entre otras de la propia película; pero con Welles nunca se sabe. Los tomo del mismo libro de Tsao:

PRODUCCIÓN: International Pictures (S.P. Eagle). EU, 1946. DIRECCIÓN: Orson Welles. GUIÓN: Anthony Veiller, John Huston y Orson Welles, basado en un argumento original de Victor Trivas. FOTOGRAFÍA: Russell Metty. MÚSICA: Bronislau Kaper. DIRECCIÓN ARTÍSTICA: Perry Ferguson. EDICIÓN: Ernest Nims. INTÉRPRETES: Orson Welles (Franz Kindler/Charles Rankin), Loretta Young (Mary Longstreet), Edward G. Robinson (inspector Wilson), Philip Merivale (juez Longstreet), Richard Long (Noah Longstreet), Byron Keith (doctor Lawrence), Billy House (señor Potter), Martha Wentworth (Sarah), Konstantin Shayne (Konrad Meinike). DURACIÓN: 95 minutos.

Con esto, que está al principio del capítulo del libro, queda más claro que la mera intervención de Huston y Welles en el guion es algo para tomarse en cuenta; lo cual no aparece, dicho sea de paso, en la versión que estamos revisando.

Cuando se ve el reparto todavía es más de sorprender ver al gran Edward Robinson como el inspector, y al propio Welles como el villano.

Reparemos ahora en la breve crítica documentada del señor Tsao  (que por otro lado es uno de los críticos más competentes del país, y siempre acreditado, actualmente para los festivales de Cannes y Toronto):

El extraño es uno de los títulos de la filmografía de Welles donde menos muestras se encuentran de las cualidades reconocidas como características de su cine. Para empezar, el proyecto no era suyo. Welles había sido contratado como actor y sólo le fue otorgada la dirección después de que se la pidió al productor Sam Spiegel, que se la concedió con severas restricciones, como la asignación de un editor que ya tenía prefigurado, antes del rodaje, un plan de montaje. El resultado no fue bueno y el propio Welles admite: ‘es la peor de mis películas. No hay nada mío en ella. La hice para probar que podía sacar una película tan bien como cualquier otro. No me interesa para nada. Sin embargo, no la hice con cinismo. Hice lo mejor que pude […]. Las únicas cositas de la película que me gustaron son los comentarios sobre la ciudad, el farmacéutico, detalles de ese tipo’.”

“André Bazin señaló que El extraño era como una parodia de una película de Welles; Cowie** dice que es ‘una experiencia tan incómoda para los interesados en la obra de Welles como debe de haberlo sido para el propio Welles hacerla’; McBride*** encuentra algunos elementos recurrentes de los temas de Welles: ‘el secreto culposo, el investigador/némesis, las escenas de desenmascaramiento, los ‘inocentes’ castigados y el gran final en el que el nazi cae de la torre de la iglesia después de empalarse en la espada de una figura del reloj’. Sólo Higham**** le descubre virtudes: ‘El guion de El extraño es un triunfo de concisión dramática e ironía, y la dirección aunque a veces es un poco forzada y demasiado enfática, dice lo que quiere con fuerza considerable. […] Los personajes están observados con precisión. Charles Rankin/Franz Kindler es uno de los pocos retratos convincentes de un fascista en el cine norteamericano.’ Sin embargo, Higham admite que es ‘una película cinematográficamente convencional’.»

Todo esto aparece en un pequeño libro, que es el primer volumen de la serie Grandes Cineastas, coordinada por Emilio García Riera. Se titula Orson Welles, por Leonardo García Tsao. Éste le dedica una página (dos cuartillas) y un cuarto; dos fotogramas cubren otra página. Son las páginas 47 a 50, íntegramente citadas. Hasta el libro de Tsao, el de Cowie fue el único libro dedicado a Welles que se publicó en México.

A un servidor la película le pareció un deleite; a Cowie una incomodidad, y dedicó a Welles un libro completo, de no recuerdo cuántas páginas. McBride tiene dos artículos, por lo menos mencionados en el libro de Tsao: uno en Sight and Sound, en 1972, y otro en Film Comment. Son artículos generales sobre Welles; tiene además dos libros, uno de 1972 y otro de 1977. Lo que cita Tsao se me hace justo.

El libro de Charles Higham, The films of Orson Welles, que para Tsao es condescendiente con Welles, finalmente remata con “es una película convencional”. La pregunta es ¿comparado con cuáles?

Ya sé que no hay nada más engorroso que leer una cita dónde a su vez hay otras citas. Y que se hable de lo que dicen los libros cuando se está hablando de películas. A lo que voy es que es todo lo que se escribe/dice de una película de Welles, en un libro sobre Welles, de un crítico prestigiado, que olvida… decir su opinión. Eso no quita el carácter documental utilitario, que era el fin de la serie de libros para estudiantes y aficionados.

Se sabe que la pedantería empezó en el siglo XVII y XVIII, cuando en la corte europea comenzaron a recibir además de artistas y payasos, a ingenieros y científicos. Sin ser ni uno ni otro me permito este comentario.

La película se exhibe en 1946, en Estados Unidos. Qué no pensará un francés de ella y su tema. Al padre de los cineastas de la Nueva Ola francesa y fundador de los famosos Cuadernos de Cine, André Bazin, pues le parece una caricatura. A mí personalmente su libro emblemático, ¿Qué es el cine?, así como los del mismísimo Eiseinstein (La forma del cine; El sentido del cine) no me parecen muy científicos que digamos. La diferencia con el ruso, es que él era cineasta; el francés no lo era ¿o sí? Lo que el propio Welles diga de sí mismo, además, es irrevocable; pero como bien se ha escrito en las reflexiones sobre la obra de arte, aunque ésta es un producto industrial, pues es independiente de cómo, en qué tiempo y lugar sea recibido, de las intenciones del mismo autor.

Nosotros vemos la introducción de la película y cumple sobradamente cualquier exigencia de lo que ahora se denomina “noir” en el sentido justo que dan los franceses a ese período del cine norteamericano. En el libro de Selby*****, se encuentran cinco películas de Welles que pertenecen a este ciclo: Journey into Fear (1943, uncredited co-dir), The Stranger (1946), The Lady from Shanghai (1947), Mr. Arkadin (1955) y Touch of Evil (1958), tal como consta en el apéndice D, de directores, página 218. Ninguna está en el top 25 de las películas del género según Selby, aunque todos reconozcan, cineastas y críticos que Citizen Kane, es la película más influyente de todas para el género (y otros) sin pertenecer al ciclo.

Tal vez Welles tendría unos 46 años, y si consideramos que tenía 25 cuando realizó The Citizen Kane pues algo nos dirá. La película en algún tiempo no muy largo recuperó más del doble de la inversión. Había sido originalmente propuesta a Huston, pero éste no pudo realizarla ¡por obligaciones militares! ¿Qué edad tendría Huston entonces? Las partes cortadas y realmente filmadas hubieran hecho de la película algo devastador, lo que justifica las afirmaciones del propio Welles. Aun así tuvo nominaciones a Premios.

Es significativo que Welles hubiera querido a una mujer en el papel de Robinson. La película que vemos está muy alejada de la versión que Welles pudo filmar o imaginar. Por ejemplo, él quería a Agnes Moorehead, la actriz que hizo el papel de madre del niño Kane en Citizen… Suena algo innovador (el convencer mujer a mujer, y mujer a padre, que tienen al –a un– asesino en casa).

Las tomas de los campos de concentración son reales y es la primer película de ficción que los incorpora. Tiene shots más largos que los de Touch of Evil, pero no los vemos. Ciertas ambientaciones fueron de plano eliminadas y otras más muy cortadas. Es claro que Welles no estuviera a gusto con el resultado.

Para algunos quedó como una película provinciana que debió ser una denuncia de magnitudes nacionales por lo menos. Empieza en Europa, y al sugerir el viaje de Meinike parece que se eliminaron unas atrocidades que hubieran hecho una impresión significativa en el público, y a lo “noir”: le hubieran agregado pastas de mierda más negra.

No liberar a los presos de guerra de la Segunda Guerra para que encontraran a los prófugos de mayor rango era un error según el inspector; habría que acabar con esas cárceles. Aún así, como sugiere el último capítulo del libro Cine Negro de Alain Silver y James Ursini, Welles es el más respetado de los cineastas incluso en el ciclo, no se diga en otros géneros. Algunas razones para creerlo: el inicio de la película, hasta la postal del poblado, en el que la iglesia misma se funde con en el poblado, en elipsis de lugar y tiempo. Cualquiera puede ver la solvencia “noir” de esa secuencia primera: Narrativa, de iluminación, montaje y suspense, aunque esté cortada sin autorización del director. Eso da cuenta del poderío de Welles. A pesar de eso toda, y digo toda la película, se sostiene en buen nivel. Si a otros les parece provinciano, eso es otra cosa. Tal vez malentendí lo de Agnes; no sé el motivo de la pipa como se hubiera arreglado. O es que quería a Agnes en vez de a Loretta(?). Robinson me parece increíble y se cuentan fricciones en el rodaje, amenazas, demandas que vaya quién jijos a saber o constatar su veracidad. Estas discusiones son extra fílmicas, pues lo que vemos es así y no de otra manera.

Mi opinión: la película me gusta, aun en la versión cortada. Y no sólo eso, sino que me parece excelente y al nivel del top 25, o de las casi 500 películas del período. Ciertamente no estaría entre las últimas ni aunque exageráramos. Todo puede ser de otra manera, pero queda fuera de comentario de lo que vimos y del espíritu de estos comentarios inactuales… En fin, que muy bien para mí, y un honor ver el trabajo de Welles.

* Leonardo García Tsao: Orson Welles (1987)

**Peter Cowie: El cine de Orson Welles (1969)

***Joseph McBride: Orson Welles (1972)

****Charles Highman: The Films of Orson Welles (1970)

*****Spencer Selby: The Dark City: the film noir (1984)


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