Científicos en el cine II

Ahora es Eduardo Quijano* quien tiene la generosidad de compartirnos su top 5 de películas sobre científicos. Su colaboración es, por supuesto, bienvenida.

 

Por Eduardo Quijano

 

Una mente maravillosa (A Beautiful Mind, 2001) de Ron Howard.

Buena aproximación a la vida de John Nash, matemático contratado por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos para descifrar códigos secretos durante la guerra fría. Narrativa sugerente, con buenos espacios para la incertidumbre: Una mente maravillosa aborda el tema de la relación entre el éxito y el fracaso desde el trabajo de un científico; traza la sutil distancia entre la genialidad y la enfermedad, y apuesta por el balance que debe darse entre la razón y las emociones. Posee equilibrio, ofrece una adecuada síntesis entre un enfoque exclusivamente intelectual y el entretenimiento.

 

Ágora (Agora, 2009) de Alejandro Amenábar.

Drama complejo y denso sobre la vida intelectual y emocional de la astrónoma Hipatia, quien, al parecer, intentó mantener autonomía de pensamiento científico y sabiduría intelectual después de que los cristianos destruyeran su biblioteca. Denuncia el extremismo religioso. Alucinante presentación de la forma como Hipatia en un contexto complicado explica los movimientos de los planetas, superando el estancamiento del sistema ptolomeico sobre la organización de los cuerpos celestes. El subtexto de toda la película es brillante: las virtudes desde el conocimiento, urgencia de tolerancia, descripción de los movimientos políticos y religiosos en un contexto determinado…

 

Kinsey, el científico del sexo (Kinsey, 2004) de Bill Condon.

Reconocimiento a Alfred Charkles Kinsey, biólogo poco conocido. Didáctico prólogo que relata la vida del personaje a través de las preguntas que él mismo ha elaborado y que le formulan los estudiantes que colaboran en su proyecto. La construcción del personaje se hace con naturalismo, sin anular complejidad. La historia no plantea ningún juicio final sobre Kinsey o la validez de su trabajo (¡hoy más vigente que nunca!); refiere y muestra lo que sucede a su alrededor, dejando al espectador generar sus propios sentimientos hacia el hombre y su influencia sobre el mundo científico.

 

Copenhagen (2002) de Howard Davies.

Excelente combinación de la forma en que la ciencia tiene vínculos con la política y el comportamiento ético. También permite conocer la difícil relación entre dos hombres de ciencia, cuyo trabajo fue fundamental para la creación de la bomba nuclear: el físico danés Niels Bohr y el matemático y físico alemán Werner Heisenberg, llenos de memorias, afectos y rechazos, ambos en diferentes bandos durante la guerra. Representación de una conversación imaginaria…

 

Desperatares (Awakenings, 1990)

La recuerdo con afecto en particular porque conozco casos de este tipo. Relato igualmente sensiblero y crudo, a ratos subversivo, sobre el tratamiento de la enfermedad mental. Hay emociones con y sin piedad, actuaciones soberbias de Williams y De Niro. Algunas escenas son reproducción de documentos reales trabajados por Oliver Sacks en el libro de referencia. Un llamado de atención vigoroso, políticamente correcto, sobre cómo tratar la enfermedad con o sin ciencia.

 

*Eduardo Quijano

Nací a la mitad del siglo pasado.

Me habita un lector disperso y un ciudadano con manías cuidadosamente cultivadas: cine, política, deporte, música.

El más reciente CV que escribí da cuenta de una trayectoria laboral como ejecutivo, periodista, profesor, funcionario público. Disfruto de los aprendizajes y cadena de vínculos que acompañan mi responsabilidad actual como Coordinador de la Maestría en Comunicación de la Ciencia y la Cultura del ITESO. Cierta disciplina y el pathos lúdico de un pesimismo optimista, alimentan cada día. Todas cosas que me ayudan muy poco a decir quién soy.

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